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crónicas del siglo pasado

 

1974
Ortega Peña


Revistero

 


 

 

Nos dijo Ortega Peña:
"Insisto en la necesidad de coordinar todos los sectores que se den una política antiburocrática, anticapitalista, y que tratan de enfrentar al Pacto Social ..."
Después de la Masacre de Pacheco estuvimos conversando con Rodolfo Ortega Peña. En el acto realizado antes del entierro de nuestros compañeros, no lo habíamos podido hacer muy profundamente, pero pasados los primeros momentos signados por la indignación, quisimos cambiar ideas, ya más "en frío". Nos vimos antes del 12 de junio, por eso es que aquí no está expresada su posición sobre los nuevos acontecimientos que sucedieron en el país, que trataremos de publicar próximamente. ¿Quién es Ortega Peña? Abogado, 38 años, militante del peronismo revolucionario y defensor de presos políticos bajo la dictadura militar, es autor junto con Eduardo Duhalde de diversos libros de historia política argentina. Director del Departamento de Historia y del Instituto de Historia del Derecho a partir de junio de 1973, tiene el honor de haber sido el primer ciudadano del país al que se le aplicó la Ley de Prescindibilidad, en diciembre de ese año, a raíz de codirigir con Duhalde la revista "Militancia Peronista para la Liberación". Actualmente es Diputado nacional por el Bloque de Base, al haberse negado a integrar el bloque del Frejuli, afirmando al asumir la banca que: "La sangre derramada no será negociada".

Avanzada Socialista: ¿Cómo definiría los crímenes de Pacheco y del compañero de la Federación Juvenil Comunista, en el sentido de si le parece que es un grado igual a los otros que ha habido o que está reflejando un cambio en la situación política del país? 
Ortega Peña: "Creo que se inscribe en la particular represión que se genera después de Ezeiza. La represión en la etapa actual parecería estar centralmente dirigida contra los sectores que se van desarrollando con un buen trabajo en fábrica y en la base misma es decir en barrios o villas. Todos aquellos sectores que han tenido una inserción real en el ámbito de la clase trabajadora y que trabajan políticamente significan un peligro para la burocracia sindical y para la política del Pacto Social.
"Pacheco aparece entonces, igual que el compañero comunista, dentro de esta represión, como dirigida a escarmentar, a intimidar y a producir muertes ejemplificadoras para evitar el desarrollo de este trabajo en la clase.
"Pienso, entonces, que si bien hace a la historia de la represión en la Argentina, lo que parece distinguirse es que la política del terror blanco no está dirigida a quienes funcionan en la superestructura, sino a aquellos cuadros que van desarrollándose en el seno de la clase trabajadora, sean delegados o compañeros militantes de base de significación.
"Esto es lo que parece como más peligroso para la política del Pacto Social y entonces han decidido escarmentar a nivel de esos compañeros".
A.S.: ¿Qué sectores le parece a usted que están detrás de este tipo de política?
O.P.: "Yo creo que ésto está articulado por quienes se ven afectados esencialmente por este tipo de trabajo militante. Es decir, no me cabe la menor duda que la política represiva surge desde el ámbito de la burocracia sindical con el consentimiento del gobierno y ejecutada, posiblemente, por cuadros militares, policiales o paramilitares, reclutados entre el nacionalismo de derecha o el activismo de derecha tradicional, pero respondiendo a una política de la burocracia sindical es la que se ve afectada concretamente por la política de base". 
A.S.: ¿A qué atribuye usted la enorme repercusión que ha tenido la masacre de Pacheco, dado que ha habido muchos crímenes del mismo tenor en el país contra activistas del sector obrero y popular?
O.P.: "Por encima de lo que sería anecdótico, que es el número de militantes muertos en un mismo acontecimiento, yo creo que lo que más perturba es que esto, en primer lugar: no está ligado al conflicto interno del peronismo, que tampoco justificaría una violencia de este tipo, pero de alguna manera hay un cierto acostumbramiento a los enfrentamientos internos del peronismo.
"En segundo lugar, porque descarta toda posibilidad de que haya sido un enfrentamiento en riña o de quien postula la lucha armada, en cuyo caso vastos sectores podrían explicarse la violencia.
"Lo que sí se destaca, es que a un partido que funciona en la legalidad se le avasalla su local y se da muerte de una manera cruenta a tres de sus militantes. Esto, entonces, creo que ha afectado no sólo a la conciencia politizada de los argentinos, sino también a quienes piensan que hay un presupuesto de legalidad dentro del sistema. De allí la repercusión notable que ha tenido la tragedia".
A.S.: No sé si Ud. conoce que las amenazas de las bandas fascistas continúan. Por ejemplo, las que recibieron los mismos delegados de Astarsa debido ,a las medidas de solidaridad que tomaron por el asesinato de Meza. ¿Cómo le parece a usted que se debe enfrentar esta situación, dado que el gobierno le ha negado a los delegados el derecho a portar armas para defenderse y el sindicato mismo ha manifestado la imposibilidad de defender a estos compañeros contra las agresiones de las bandas? 
O.P.: "Pienso que no sólo las amenazas van a seguir, sino que esta represión de derecha va a continuar: porque creo que no es un episodio aislado, sino una suma de episodios que hace a una política necesaria para el Pacto Social, ante la imposibilidad de contener la radicalización de la clase trabajadora.
"En cuánto a cómo enfrentarla, creo que hay que pensar en dos tipos de respuestas coordinadas. Una es la que de alguna manera se ejercitó con motivo de la masacre de Pacheco: es la respuesta de tipo político, es decir, una convocatoria que de hecho se produjo en el entierro de los compañeros, la denuncia de las responsabilidades, la movilización, cosa de que si estos atentados prosiguen, tengan un alto costo político para los ejecutores y los mandantes.
"Por otro lado, ya en el campo más práctico de la cohesión, ya anticipé el mismo día del velatorio mi opinión acerca de la necesidad de coordinar una política de tipo defensista ante esta agresión.
"Con respecto a la prohibición de portación de armas, podría encararse conformando comisiones de autodefensa dentro de esta política de movilización, con armas de tenencia permitida, al menos para que quienes intenten agredir nuevamente locales de partidos políticos o de agrupaciones de base sepan que corren riesgo de perder su vida en el caso de mantener una política ofensiva.
"Esto significa encarar políticamente, juntos, una respuesta de la misma altura que la que esta ejercitando el enemigo y hacerse cargo de que no se trata de episodios aislados, que le han tocado por mala suerte a un vecino, en determinado momento, sino que nos afecta a todos.
"Insisto en la necesidad de coordinar todos los sectores que se dan una política antiburocrática, anticapitalista y que tratan de enfrentar el Pacto Social a nivel de las movilizaciones de la clase trabajadora. Su deber es organizarse para prever este tipo de acontecimientos .
A.S.:Precisamente, con respecto al planteo que hizo el día del acto sobre la necesidad de coordinar. ¿Qué posibilidades ve de efectivizar esa coordinación con otras fuerzas políticas? O.P.: "Creo que es factible en la medida de que se tome conciencia de la naturaleza de la ofensiva de derecha y a su vez se abandone todo tipo de sectarismo en la respuesta organizativa.
"Es decir, que si se asume que es un peligro común, las divergencias que pueda haber, tácticas o estratégicas, de los distintos sectores revolucionarios, no deben impedir formar una Coordinadora.
"Creo que los primeros pasos consisten en nuclear a todos estos sectores que están trabajando con diferentes signos ideológicos pero con una misma política antiburocrática y a favor del desarrollo de la clase trabajadora; nuclearlos en una Coordinadora donde, sin ningún tipo de "manijeo" ni de sectarismo, se impulse una política defensista de denuncia.
'"Creo que tampoco deben abandonarse los planes legales para enfrentar al enemigo; se debe denunciar, querellar, cuando se encuentra alguna punta, descubrir a los responsables; hay que llevar adelante los procesos para que todo el país tome conciencia de dónde parte la ofensiva y que comienzan a surgir nucleamientos defensivos que pueden dar una respuesta a este tipo de política.
"Creo que esto debería comenzar por un chequeo de todos los que tienen trabajo en fábrica y en relación a la clase. Es decir, yo lo que sostenía es que al margen de las comisiones o comités por las libertades públicas en general, que ya hay, como la naturaleza de la ofensiva parece especificarse estrictamente en el ámbito de la clase trabajadora, debería crearse una Comisión Antirrepresiva a nivel concreto del ámbito laboral, sin perjuicio de que todas las otras comisiones por las libertades públicas cumplan su tarea.
"Si aquí se viene una Policía Industrial, si hay represión de derecha y se ha llegado al punto de secuestrar militantes de locales políticos y matarlos, está claro que éste es el campo natural de la ofensiva de derecha.
"Entonces hay que crear una Comisión específica, con representantes de todos los sectores, sin ningún tipo de conducción particular sino colectiva y que arbitren una política de respuesta. Esta tendrá el apoyo de la clase trabajadora, de modo que esa va a ser su columna central, no va a tener armas pesadas pero va a contar con que los trabajadores van a participar en ella. A.S.: Respecto a este aspecto, queremos saber ¿qué opina de la propuesta que realizaron algunos delegados de Astarsa cuando se entrevistaron con el Ministro del Interior, para que se forme una Comisión Parlamentaria que investigue los hechos y que a ella se integren compañeros de fábrica de los caídos? 
OP.: Desde ya me parece excelente.
"Lo que ocurre es que aparece como dudoso que la mayoría vote aquí una Comisión Investigadora.
"Si se lograra que el Frejuli acompañara la formación de esta Comisión, me parece sumamente acertado que los sectores directamente afectados la integren. Esto sería perfectamente factible porque usted sabe que los diputados integrantes de una Comisión pueden designar su personal y auxiliares libremente, de modo que podrían designar a esos compañeros para que estuvieran en la Comisión". 
A.S.: ¿Qué opina sobre las declaraciones que hizo Perón sobre la masacre de Pacheco? 
O.P.: "Creo que es lógico que Perón, que es el ejecutor de esta política del acto Social, trate de minimizar el episodio y lo haga aparecer como un conflicto menor entre facciones secundarias, hechos que estarían ocurriendo en todo el mundo y por eso le restaría importancia. Esto forma parte también de la negativa interesada en no analizar de dónde parte la represión actualmente, que esta inscripta en el proyecto burgués que se está llevando a cabo en la Argentina, proyecto de superexplotación.
"Tiene lógica que quién está ejecutando concientemente un proyecto neo-desarrollista, le reste significación. Por algo están Cáceres, Villar y Margaride como responsables de la represión. Igual que en la dictadura militar, cuando se le restaba importancia a estos episodios de tipo represivo, en esta nueva etapa de la política de las clases opresoras, es lógico que quien aparezca como responsable político del proyecto, le reste significación, lo cual es inaceptable para los sectores populares".
Avanzada Socialista N°108