HACE 20 AÑOS LA MUJER PODIA HACER DE TODO, MENOS VOTAR... Volver al índice
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DESDE ENTONCES ELIGIERON TRES PRESIDENTES: PERON, FRONDIZI, ILLIA... NINGUNO TERMINO EL GOBIERNO

¿Una Experiencia Frustrada?
"AQUI está hermanas mías... somos las mujeres misioneras de la paz. Con el voto contribuiremos a la perfección de la democracia argentina". Encendida y mesiánica como nunca, Eva Perón ofrenda a una multitud delirante, predominantemente femenina, el fruto de su —quizás— mayor anhelo: el reconocimiento de los derechos políticos a la mujer argentina. Es Plaza Mayo, el 23 de septiembre de 1947. Quince días antes, el 9 de septiembre, con la firma conjunta de los presidentes de ambas cámaras (Quijano y Guarde), el Congreso Nacional sancionó la ley 13.010 de Derechos Políticos de la Mujer.
Así, se incorporaban a la vida política argentina tres millones y medio de seres hasta entonces marginados. La iniciativa fue tachada de "oportunista" por prácticamente toda la oposición, aun por hombres y mujeres que muchas veces propiciaron una reforma análoga. Es probable que tuviesen en buena medida razón, pero lo cierto, positivo y concreto es que la ley se sancionó. Una vez más, los eternos cabildeos, vicio no menos eterno de nuestros parlamentos, terminaron el día en que una actitud les puso punto final.

DE JULIETA A EVITA
Las más o menos aristocráticas feministas de principios de siglo no supusieron, sin duda, que sería la descamisada Evita la encargada por el destino de concretar sus anhelos... Remontando el árbol genealógico de esta conquista en la Argentina, en su base encontramos a la casi mitológica Julieta Lanteri. A su influjo, nace en 1906 el Centro Feminista Argentino, la primera expresión del "esprit de corps" de la mujer argentina. Más adelante, en 1919 funda y preside el Partido Feminista Nacional, que propicia simbólicamente su candidatura a legisladora y concejal. Pero el destino de Julieta fue el de los profetas... Murió trágicamente (atropellada por un auto), sumida en la desesperación, creyendo quizás que se habla equivocado. En una ocasión, en época de elecciones, confesó a un periodista: "Por séptima vez recorro los comicios, todavía sola... ¿Se interesarán las mujeres argentinas por su derecho de sufragio? Parece que no. No he recibido este año ni una sola cartita de aliento. Sin embargo persistiré". ¿Qué hubiera pensado la inefable Julieta de poder ser testigo del desborde entusiasta en Plaza Mayo aquella tarde de septiembre de 1947? Sin duda, era algo más que la humilde "cartita" por la que clamaba. Con mayor o menor conciencia de su triunfo, "usada" o no en esa ocasión, la mujer argentina sentía haber logrado un progreso capital.
Formalmente, en el Congreso, se habló por primera vez del voto femenino en 1916. El primer proyecto de ley en tal sentido lo presentó el diputado radical doctor Rogelio Araya en 1919, quedando en eso... En 1932, se constituye una Comisión Interparlamentaria y se logra la sanción de la ley de derechos políticos para la mujer por Diputados, pero la iniciativa no pasa al Senado... Evidentemente, falta una auténtica "razón de Estado" por encima de las legitimas pretensiones femeninas. Nadie parece intuir el valor de ese potencial caudal electoral... Significativamente, será una mujer, la primera que ocupa un papel decisorio en la política argentina, la encargada de ver lo evidente.
"Las mujeres argentinas tendrán los mismos derechos políticos y estarán sujetas a las mismas obligaciones que les acuerdan o imponen las leyes a los varones argentinos". Es el articulo 1º de la ley 13.010, la piedra basal de un cambio decisivo en el rol de un sector fundamental del país (los primeros padrones electorales revelaron que la mujer insumía el 48,9 % del electorado).

EL JUGUETE NUEVO...
Pero debió esperar cuatro años para poder hacer uso de su flamante conquista. El calendario electoral le permite acceder por primera vez a las urnas el 11 de noviembre de 1951. Son las elecciones en que resultará ungido por segunda vez presidente de los argentinos Juan D. Perón. Mujeres al fin, las sufragantes demuestran con cifras el entusiasmo ante la "novedad". Votan efectivamente 3.816.654 mujeres, es decir, más del 90 % del padrón. Los hombres en cambio, tal vez más desgastados o escépticos, no cumplieron con sus deberes cívicos en mayor proporción: votaron 3.777.494, es decir, el 86,08 % del padrón electoral.
De los dos roles que importan los derechos cívicos ("a elegir y a ser elegido"), el segundo le reportó a las mujeres 23 diputadas y 8 senadoras. Pero lo fundamental, es analizar en qué medida la mujer, como tal, afectó el equilibrio de la balanza electoral. Si eran justificadas, las "alarmas" y "escándalo" de la oposición, que acusaba al oficialismo de instrumentar en su beneficio el voto femenino. Los números dicen que no, tomando solamente los polos mayoritarios, peronismo y radicalismo:
Votos masculinos
Perón - Quijano ... 2.303.610
Balbín - Frondizi... 1.238.719

Votos femeninos
Perón - Quijano ...2.441.558
Balbín - Frondizi...1.177.051
Como se ve el espectro electoral se alteró en proporciones no significativamente. No entraremos aquí ahora a analizar las razones de esta "equivalencia". En otras palabras, a tratar de discriminar el grado de autonomía de la mujer frente a la elección. Eso requiere una encuesta sociológica (que intentamos en alguna medida en otra parte de esta nota o un buceo psicológico. Lamentablemente, en general no existen muchos otros análisis comparativos. No obstante, dos elecciones posteriores nos permiten ratificar esa constante:
ELECCIONE8 PARA CONSTITUYENTES (1957):
Votos masculinos
U. C. R. P........1.046.000
EN BLANCO ....... 1.069.000
Votos femeninos
U. C. R. P........1.059.000
EN BLANCO ....... 1.046.000
ELECCIONE8 PARA DIPUTADOS NACIONALES (1960):
Votos masculinos
U. C. R. I........1.046.000
EN BLANCO ....... 1.111.000
Votos femeninos
U. C. R. I........1.045.000
EN BLANCO ....... 1.044.300
Con el correr del tiempo, algunas cifras parecen dar la razón a quienes postulan cierto conservadorismo u oficialismo de la mujer, que la haría inclinada a respaldar el orden establecido. Un ejemplo: las elecciones nacionales de marzo de 1965. con referencia exclusivamente a la Capital Federal. En esa ocasión, el radicalismo del Pueblo ganó, gracias al aporte femenino, frente a la Unión Popular (peronista), en 17 de las 20 parroquias capitalinas. En esa oportunidad, las mujeres se volcaron hacia partidos tales como la UCRP, las democracias cristiana y progresista, la UCRI y UDELPA. Mientras que los hombres, más "rebeldes", optaban por la U.P. el M.I.D. y el P.R.N.
Pero, en fin, estos no son más que avatares y circunstancias más o menos relativas... Lo definitivo es que, desde el 9 de setiembre de 1947, hace 20 años, ya no es cierta, para la mujer argentina, por lo menos legalmente, esta ácida reflexión de madame de Rochefoucault, vicepresidente de la Liga Nacional de Sufragio Femenino:
"Las mujeres van a la fábrica, al taller, al conservatorio . a las universidades, son funcionarlos, médicos, literatos. abogados, profesores... Solamente el Parlamento les está cerrado. Un diputado distraído defiende sus intereses. Ella paga los impuestos, pero no los vota, al frente de un colegio, una mujer eminente dirige cien bachilleres, a cincuenta licenciados, pero el portero —que acaso no sabe leer— deposita su voto en la urna. La mujer educa, cuida, instruye a los niños, administra dinero, ahorra, ennoblece la vida del hogar, pero no puede examinar las cuentas de su país".

CUESTIONARIO
1.¿Por quién votó en las elecciones presidenciales en que resultaron electos: Juan D. Perón (2ª presidencia), Arturo Frondizi y Arturo U. Illia.
2.¿Por quién votó en esas ocasiones su marido (si era casada) o su padre (si era soltera)?
3.¿Cree que la mujer argentina estaba o está políticamente madura para el ejercicio de este derecho?
4.¿A su juicio, perjudicó o benefició al país el aporte electoral de la mujer?
5.¿A usted le sirvió votar? En tal caso, ¿para qué?
6.¿De haber elecciones hoy, a quién votaría como presidente?

I. ¿POR QUIEN VOTO EN LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES EN QUE RESULTARON ELECTOS: JUAN D. PERON (2ª presidencia), ARTURO FRONDIZI Y ARTURO U. ILLIA?
•Tita Merello: ¿En qué quedamos... no es secreto? ¿Por qué se lo voy a contar a usted ...?
•Karin de Pistarini: No voté en la presidencia de Perón por faltarme edad para ello. Voté a Frondizi en el 58 y a Illia en el 63.
•Martha Mercader: En esas tres elecciones voté por las siguientes fórmulas: 1º) Balbín-Frondizi; 2º) Balbín-Larralde; 3º) Illia-Perette.
•Inda Ledesma: No quisiera enorgullecerme públicamente... Tampoco hay motivo. Y el voto hasta ahora era secreto, ¿no? Por qué cambiar algo tan bueno ..
•Norma Dumas: En el primer caso voté esperanzadamente por Balbín, en el segundo voté infructuosamente por Balbín y, en el tercer caso, voté tan esperanzada como infructuosamente por Aramburu... Ahí, debo aclarar que para la actual presidencia NO fue requerido mi voto.
•Mirta Arlt: En la 1ª) Balbín-Frondizi; en la 2ª) Frondizi y en la 3ª) a Sueldo.
•Bibi Etcheto: En el 52 voté por Balbín, en el 58 por el doctor Arturo Frondizi y en el 63 por el doctor Arturo U. Illia.
•Matilde Bensignor: Al recordar la primera y la tercera, mi mente está completamente en "blanco" (quizás porque el papel también lo estaba...). Para dar el "sí" prefiero pensarlo dos veces, pero Frondizi.. traía consigo el "zí".

2. ¿POR QUIEN VOTO EN ESAS OCASIONES SU MARIDO (si era casada) O SU PADRE (si era soltera)?
•Tita Merello: Viuda de nacimiento ... huérfana.
•Karin de Pistarini: No sé. No lo dijo ni yo se lo pregunté (mi marido).
•Martha Mercader: Mi marido no votó por no ser ciudadano argentino.
•Inda Ledesma: Bueno... a veces decíamos que votaríamos por candidatos distintos, otras por los mismos... Pero es en el cuarto oscuro donde habremos hecho lo que cada uno sabia que debía hacer.
•Norma Dumas: Debo reconocer que sus votos son las únicas confesiones que jamás pude extraerle a mi marido. El conserva la manía universal del "voto secreto". Yo en cambio, opino que nada que deba decirse en voz baja, vale la pena de ser dicho.
•Mirta Arlt: No recuerdo.
•Bibi Etcheto: Mi marido votó exactamente igual que yo.
•Matilde Bensignor: Mi marido ya no es más mi marido y su vida es tan secreta para mi como su voto mismo.

3. ¿CREE QUE LA MUJER ARGENTINA ESTABA O ESTA POLITICAMENTE MADURA PARA EL EJERCICIO DE ESTE DERECHO?
• Tita Merello: Si no lo creyera, disminuiría la capacidad de la mujer argentina.
•Karin de Pistarini: Si. Positivamente segura.
•Martha Mercader: En la Argentina se otorgó el derecho electoral a la mujer como una concesión del Estado, cuando hasta ese momento solo grupos femeninos minoritarios estaban interesados en su ejercicio. En 1947, la mayoría —tanto hombres como mujeres— no estaba políticamente madura, aún cuando se decidiera intuitivamente por las opciones que presentaban una aparente defensa de lo nacional y popular. El electorado —tanto femenino como masculino— ha progresado, ha madurado, con el ejercicio, sin llegar a una plenitud que solo se obtiene dentro de las garantías de un fair play sin interrupciones.
•Inda Ledesma: Para todo lo social ya está casi tan madura como el hombre, porque le basta con ir a hacer las compras cada día. Ir a votar la atemoriza un poco técnicamente, por las pocas oportunidades que se nos ofrecen...
•Norma Dumas: Lo que realmente creo es que es el susodicho derecho el que no está lo suficientemente maduro como para que la mujer lo ejerza. .. Pero entiendo que si los hombres pueden abusar maduramente de él, no es del todo pecaminoso que la mujer ejerza aunque sea inmaduramente.
•Mirta Arlt: Creo que llegada la mayoría de edad, los que no han alcanzado ciertas madureces están en condiciones de alcanzarlas aceleradamente. Había y hay grupos maduros (hablar de la mujer o el hombre argentino es demasiado generalizar). Pero es precisamente ejerciendo el derecho que se alcanza el grado de madurez indispensable. En esto y en muchas otras cosas ... ¿no?
•Bibi Etcheto: Sí. Estaba y está. En la misma relación que podemos decir que el hombre estaba y está maduro para su ejercicio, con el agregado de que la mujer por el hecho de ser madre y de desear un mundo siempre mejor para sus hijos, busca en el candidato a votar mayor número de cualidades en el orden moral y espiritual, característica muy de tener en cuenta.
•Matilde Bensignor: La mujer joven está madura; frente a sus derechos y para asumir responsabilidades. Pero su madurez cívica es tan relativa como la del hombre argentino maduro.

4. ¿A SU JUICIO, BENEFICIO O PERJUDICO AL PAIS EL APORTE ELECTORAL DE LA MUJER?
•Tita Merello: Si usted considera que el país está beneficiado, ¿por qué sólo por los hombres? Y si en cambio cree que está perjudicado, ¿por qué sólo por las mujeres?
•Karin de Pistarini: Creo que sí, aunque los resultados no se pudieron apreciar, ya que los tres presidentes electos mencionados en vuestra primera pregunta fueron derrocados antes de terminar su mandato...
•Martha Mercader: Lo benefició, porque todo ejercicio de un derecho conduce a la asunción de responsabilidades.
•Inda Ledesma: Beneficia, siempre beneficia. Y poco a poco la cantidad se irá convirtiendo en calidad. Eso nos toca a nosotras mismas lograrlo.
•Norma Dumas: Electoralmente, no tuvo tiempo de perjudicarlo, aunque tampoco de beneficiarlo. . En todo caso, habría que esperar las beatíficas posibilidades de algún supuesto y también beatífico futuro. Si Dios y Onganía así lo quieren.
•Matilde Bensignor: Creo que las mujeres somos siempre un aporte benéfico para los hombres y evidentemente somos menos peligrosas cuando votamos que cuando callamos...
•Mirta Arlt: Lo benefició porque aquí se practicaba la discriminación de sexos (por lo menos en lo político): sacarlo de ese atraso ya fue beneficiarlo. Hay derechos de los cuales solo se exime a los subnormales, los baldados y los delincuentes (con prontuario). La mujer no tiene justificativos válidos para acogerse a los beneficios o perjuicios de esas categorías...
•Bibi Etcheto: ¿Y a una mujer se atreven a preguntarle si el país se perjudicó? ¡Por favor señores!

5. ¿A USTED LE SIRVIO VOTAR? EN TAL CASO, ¿PARA QUE?
•Tita Merello: Sí. Me sirvió para contribuir a la evolución de mi país.
•Karin de Pistarini: De acuerdo a mi respuesta anterior, creo que no me sirvió de nada...
•Martha Mercader: Me sirvió votar —como a cualquier ciudadano— en la medida en que pude expresar mi voluntad y verme representada.
•Inda Ledesma: ¡Caramba si me sirvió! Alguien se acordó —aunque fuera para su conveniencia en ese momento— que éramos seres pensantes y no simplemente amas de cría, animales domésticos o muñecas de adorno. Ya eso hizo que algunas nos sintiéramos, quizás por primera vez, verdaderas habitantes de este país y no de cualquier otro, políticamente hablando.
•Norma Dumas: Me sirvió para llegar a la conclusión de que es realmente triste el haber tenido que despertarse varias veces a las 6 de la
mañana, para luego ni siquiera conseguir el presidente que el país necesita.
•Mirta Arlt: Hablar de lo que sirve y lo que no sirve, varia tanto de persona a persona y de país a país que... Pero, bueno, digamos que me sirvió para participar de los derechos y deberes de un ciudadano argentino. De eso que sucedió y sucede en mi país, fui y soy compartidamente responsable. En suma me sirvió, o no, igual que a usted que es hombre.
•Bibi Etcheto: Sí, me sirvió, y mucho. Por estas dos razones: 1) igualdad de derechos con el hombre, 2) aumento de mi sentido de responsabilidad.
•Matilde Bensignor: Sí, para definir mis ideologías.

6. DE HABER ELECCIONES HOY, ¿A QUIEN VOTARIA COMO PRESIDENTE?
•Tita Merello: Le voy a contestar como Piolín de Macramé: "¡Y dale!.. . ¿Quiere que siga cantando?" ...
•Karin de Pistarini: Me parece que después de tantos años no hay un valor definido para votarlo. Si tuviese que votar a alguien y como considero al voto en blanco como algo totalmente negativo a está altura de las cosas, lo haría por "mi marido"....
•Martha Mercader: Un presidente es el resultado de un ordenamiento representativo que hoy no existe en el país. Por eso la pregunta es superflua, a menos que se pretenda una respuesta humorística.
•Inda Ledesma: ¿Cómo me vienen a hablar de elecciones si han disuelto todos los partidos políticos? ¿Y cómo se van a formular candidatos a presidente entonces? ¿Y por quién se puede votar si no hay intención de elecciones ni campañas que nos permitan oír, ver y comparar para elegir? Esta pregunta es un buen chiste.
•Norma Dumas: Votaría por Argentino Sobretodo, un señor que no presume de honesto, que no abruma con arengas demagógicas, que no se cree salvador ni predestinado, que no distrae la atención del pueblo prohibiendo melenas o minifaldas, que no usa la religión como un escudo partidista, que no confunde los términos "mayoría" y "electorado" ("mayoría" es un conjunto de gente que respira, "electorado" es un conjunto que solamente vota), que no se dedica al negocio de los impuestos, que respeta la individualidad humana, que prefiere los botines a las botas e, indefectiblemente, le gusta ser elegido por la mayoría. No sé si Argentino Sobretodo nació, pero de cualquier modo, pienso que ya es hora de que exista.
•Mirta Arlt: No sé. Los hombres políticamente conocidos me parecen demasiado viciados por las nefastas virtudes tradicionales de la política de comité. En resumen, inmaduros y caducos. No puedo responderle. No sé.
•Bibi Etcheto: Oh, la lá... Al hombre que mejor conozco, al que sé que no me fallará en los principios fundamentales que exijo para ese cargo ... ¡a mi marido! ¿Por qué no?
•Matilde Bensignor: En el terreno de la fantasía, prefiero usar mi imaginación para crear espectáculos.

UNA PINTORA
La pintora Paulina Berlatzky contestó así, genéricamente, a nuestra encuesta:
Señor periodista: ¿recuerda usted que nos han enseñado que el voto no es "cantado", que existen unos cajoncitos que se llaman urnas y en ellos se deposita el nombre del candidato elegido, dentro del cuarto oscuro???!!!
Voté por...................... Además pienso que el tema del voto femenino no puede tratarse separadamente, sino que está ligado a TODA NUESTRA REALIDAD SOCIAL, y si reconocemos que la mujer no estaba o no está ampliamente capacitada para el ejercicio de este derecho, me pregunto ¿qué diferencia existe con el hombre?
En este plano, no existe razón alguna para hacer distinción entre los dos sexos, y si fue positivo para nosotras recibir el derecho al voto, fue porque se reconoció el derecho de Igualdad de la mujer con el hombre, significó un avance, nos benefició en alguna medida, la idea fue excelente, pero falta ahora la educación política, falta llegar a tomar conciencia de todos nuestros problemas sociales, económicos y políticos... y entonces recién podría yo. y todos, pensar en quién se depositaría el voto.

EL DIPUTADO QUE QUERIA PERO NO QUERIA...
Reynaldo A. Pastor, fue después, embajador.
Pero hace 20 años era diputado conservador. Y quería conservar a la mujer en la congeladora electoral.
Intentaba preservarla de ingresar al "aluvión" de la pasión política. Habló en la Cámara de Diputados. Leerlo es histerizarse.
No ocurrió en el siglo pasado; fue hace 20 años justos.


"... si nosotros tratamos de reconocer como muy legítima, muy justa y muy necesaria la aspiración de las mujeres que quieren concurrir a los comicios, e incorporarse al aluvión de las agitaciones y de las pasiones políticas; en cuanto a las mujeres que no quieren incorporarse a ese aluvión, que prefieren la tranquilidad y la paz de la vida hogareña, que prefieren conservar el sello de una femineidad que es necesaria para su espíritu y para su vida, ¿con qué derecho les vamos a impedir que puedan realizar sus aspiraciones, sobre todo cuando podemos satisfacer sus anhelos sin perjudicar las aspiraciones de las que apoyan la ley de voto femenino? Darle al voto el carácter de obligatorio, establecer como absolutamente obligatoria la inscripción en el padrón cívico, es un aspecto que al incluirlo en la ley, desvirtúa su esencia. Vamos a desvirtuar la ley porque, al acordar un derecho a quienes lo reclaman y quieren ejercerlo, vamos a imponer una obligación a quienes no reclaman ni quieren ejercer ese derecho... Creo, señores diputados, que por un principio de justicia y tocando la realidad argentina misma, nosotros tenemos esta tarde que decidirnos por la inscripción facultativa y por el voto obligatorio. La mujer de nuestro país que desee ejercer el derecho de voto va a ser la que se inscriba, y a la mujer que se inscriba no se va a producir ninguna lesión con obligarla a votar porque es la que está decidida a conquistar el derecho y a ejercerlo. En cambio, si hacemos la inscripción obligatoria no sólo vamos a producir esa contradicción espiritual en muchas mujeres, sino que vamos a chocar con una realidad incuestionable en nuestro país. .. Yo sé que hay mucha mujer que vive aislada en la campaña argentina a muchas leguas de los lugares de población, que son los lugares de realización de comicios, que hay mucha mujer que vive incorporada. a una vida de lucha y de sacrificio, a la par de su compañero, a veces con hijos pequeños, que también participan desde muy chicos en el trabajo rural. Yo sé que a toda esa mujer, a la que se va a obligar a concurrir a inscribirse en el respectivo padrón cívico y que en cada proceso electoral deberá abandonar su hogar en las mismas condiciones del hombre, se le van a crear situaciones que difícilmente va a poder resolverlas y que a veces se van a traducir en tragedias... Todo eso, haciendo abstracción absoluta de los fenómenos fisiológicos a que está sometida la mujer, y a los que no está sometido el hombre...
Revista Extra
12/1970

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