Mágicas Ruinas
crónicas del siglo pasado

 


Revista Panorama

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Año VIII - Nº 184 - Buenos Aires, 3 al 9 de noviembre de 1970

Esta semana
Veinticuatro horas después de que el presidente Levingston lamentara en la Sociedad Rural el escepticismo y la falta de fe de los argentinos, un químico de 64 años contribuía —más que todos los discursos— a aliviar los sentimientos de frustración nacional. Si bien el premio Nobel concedido a Luis Federico Leloir distingue a un individuo excepcional o, de manera más amplia, a una comunidad de científicos, es también legítimo entenderlo como una consagración del talento argentino, tan a menudo dilapidado. La estirpe de Leloir es la de Ameghino, la de Vucetich, la de Agote, la de Houssay; con él culmina una línea de investigadores ejemplares que consiguieron ampliar el espectro de los conocimientos humanos sin amedrentarse ante la estrechez y la modestia del medio en que debieron trabajar. Como la propia Argentina, esos científicos revelaron la voluntad de sobreponerse a la adversidad, de salir adelante a despecho de los malos vientos.
El premio desencadenó sobre Leloir un interés periodístico abrumador: al mismo tiempo que los otros medios de información, Panorama desentrañó la biografía del químico, investigó sus hábitos y las opiniones que suscita entre quienes suelen frecuentarlo. Pero más allá de ese trabajo de rutina, el informe de la portada se completó con dos servicios especiales: uno, escrito por Martín Yriart, tiende a reconstruir el itinerario de la ciencia argentina en lo que va del siglo a través de sus nombres mayores (página 32); el otro es un reportaje exclusivo a Leloir, obtenido en La Plata por Rodolfo Rabanal, en el que el propio sabio narra la génesis del descubrimiento que le valió el premio y describe —a través de curiosas comparaciones, destinadas al lector corriente— los ya famosos nucleótidos de azúcar: ese texto se incluye desde la página 30.
•A lo largo de tres semanas, Aída Bortnik investigó en el reino de los actores y de los directivos de televisión las causas y consecuencias de una crisis gravísima: la que deja a los intérpretes en el desamparo económico, ante la declinación de los teleteatros y las precarias ofertas del teatro, el cine y la radio. De un extenso dossier (nutrido por casi medio centenar de reportajes) se ha destilado el material que va de las páginas 58 a 61.
•Otras dos notas excepcionales no podrían omitirse de este reseña: la que Jorge Lozano dedica a Alvaro Alsogaray y Oscar Alende, navegantes lanzados con nuevas fuerzas a la corriente política; y la que Ulises Barrera envió desde Atlanta, Georgia, luego del triunfo de Cassius Clay: su informe, publicado en las páginas 68/69, incluye un reportaje al ex campeón mundial de todos los pesos.
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