Mágicas Ruinas
crónicas del siglo pasado

 


Revista Gente y la Actualidad

Revista Gente y la Actualidad
20.01.1977

El verano es una época difícil para el periodismo. Suele decirse en las redacciones que en el verano "no pasa nada". Y es cierto. Hasta la actividad oficial produce una "impasse". Y es difícil encontrar a los funcionarios, a los ministros. Todos, aunque unos pocos días, buscan desconectarse de sus tareas. Es una necesidad. Pero los diarios y las revistas no pueden cerrar de vacaciones. Todos los días y todas las semanas hay que seguir haciendo el producto y lograr que mantenga el mismo nivel de interés y de información. Ahora, claro está, no es que no pase nada. Pasan cosas, pero quizá hay que agudizar mucho más el sentido de la búsqueda. Porque las mismas cosas interesantes se pueden decir detrás de la formalidad que impone un escritorio o a la orilla del mar. Como el caso de Jorge Aguado, a quien GENTE entrevistó en Mar del Plata, que es el representante de 31.000 productores argentinos. Este hombre es una voz decisiva en el agudo problema de los precios de la canasta familiar. Y un periodista de GENTE lo buscó en Mar del Plata para que explique su posición en esta cuestión. No fue sólo Jorge Aguado uno de los entrevistados en ese balneario. Un equipo de 15 personas, entre redactores, fotógrafos y choferes, recorrió la ciudad y sus alrededores elaborando un informe cuya primera parte se entrega con este número. Mar del Plata sigue siendo el centro turístico argentino por excelencia. El país de alguna manera se "muda" a Mar del Plata en los meses de verano y hacia allí apunta buena parte de nuestra producción periodística.

* * *

Menos agradable es el verano para Manuel Caldeiro, que no integró el equipo que viajó a Mar del Plata. El transitó otro rumbo, Bolivia, en la frontera con Salta. Allí los diarios señalaban la existencia de un brote de fiebre amarilla que produjo una seria alarma. Caldeiro y el fotógrafo Humberto Speranza acompañaron al equipo de médicos sanitaristas que recorrió la zona para evaluar el problema y determinar la existencia o no del brote. Allí debieron soportar temperaturas de casi 50 grados a la sombra y someterse, además, a la vacunación preventiva contra la fiebre amarilla. Pero en la frontera los esperaba una imagen alentadora. Ellos no ignoran que GENTE tiene una excelente distribución no sólo en el país sino también en toda América. De cualquier manera los sorprendió una colla leyendo GENTE en el límite argentino-boliviano.

"Yo sé que es algo provinciano sorprenderse por esas cosas, pero igual le pedí a Speranza que le sacara una foto...", dijo Caldeiro a su regreso.

Hasta la próxima...

Santiago Pinasco

 

 

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