Mágicas Ruinas
crónicas del siglo pasado


derecho a replica - bernardo neustadt




Derecho a la Verdad
Las líneas introductorias son breves. La generosidad de Alejandro Romay, Blackie, Mario Vocos y Fernando de la Vega, hizo posible que yo, Bernardo Neustadt, compareciera en el programa de Canal 9, “Derecho a réplica’’. Un panel de 8 periodistas me cuestionó. Respondí. Aquí se vierte una síntesis. Usted juzga y me juzga. B. N.

EL PANEL DE PERIODISTAS
• ESTEBAN PEICOVICH
• HORACIO DE DIOS
• HUGO GAMBINI
• ERNESTO ALEMÁN
• ALEJANDRO ROSIGLIONE
• HÉCTOR FERREIROS
• ALBERTO YOUNG
• RUBÉN CORBACHO

Blackie: ¿Hay algo peor para un periodista que otro periodista?
Neustadt: No. Sobre todo si es inteligente...
Diskin: Señor Neustadt: su nombre aparece propuesto como secretario de Prensa y Difusión del próximo gobierno. ¿Aceptará? ¿Usted cree que el peronismo limitará la libertad de expresión?
Neustadt: Nunca aceptaría ser secretario de Prensa de ningún gobierno. No tengo esa vocación. Me gusta la independencia, no la dependencia. En cuanto a si el justicialismo limitará o no la libertad de prensa, quiero creer y desear que no. Han aprendido mucho. En 1946 ganaron las elecciones pese a tener casi todos los diarios en contra. En 1973, el presidente electo fue el candidato que menos se presentó en TV. En cambio la Nueva Fuerza gastó 3 millones de dólares y no alcanzó a sumar 250.000 votos. El justicialismo debe darse cuenta que los medios de comunicación ya no hacen opinión pública. ¿Para qué apoderarse de ellos? Además, algunos de ellos se prestan solos...
Rosiglione: ¿Qué pensó el día que Perón lo nombró a Cámpora su delegado personal?
Neustadt: Que no había elegido, según mi óptica, la figura más representativa del peronismo. La que más a fondo había estudiado los problemas del país. Pero también dije que desde el ángulo de Perón, siendo él el dueño absoluto del paquete accionario nombró al dirigente que le convenía a él, no al que me convenía a mí o a usted. Para que quede claro: pensé que no era lo mejor del peronismo sin por ello desconocerle el mérito de su fidelidad y también que Perón hizo bien en nombrarlo, porque era lo más representativo de él mismo, su doble.
Peicovich: ¿A quién pidió “Derecho a réplica”?
Neustadt: A mi mismo. Durante muchos años prediqué la necesidad de terminar con el canibalismo político. Con mantener como paria político a un movimiento del valor cuantitativo y cualitativo del peronismo. Hoy aparecen muchos “visionarios atrasados”, celebrando como propios triunfos que nunca quisieron. A mí me encanta que hayamos podido trabajar de ciudadanos, todos. No me molesta que muchos se sumen al carro de este éxito del país entero. Pero me parece impúdico que traten de apropiarse de la democracia en serio. Los mismos que alguna vez, cuando dijimos simplemente: “El peronismo existe, hay que darle su lugar en el país, si no va a estallar; lo están empujando hacia la izquierda loca...”, nos calificaban, nos etiquetaban, y hoy aparecen como redentores. Seguramente han reflexionado que en la vida política como en la vida de una mujer conviene ser el “último hombre” y no el primero. ..
Peicovich: Perfecto. Últimamente en tus editoriales te has quejado de que tanto Lanusse como Perón están enojados con vos. ¿Cuál de esos enojos te duele más?
Neustadt: No me duele. Es peor. Me parece injusto. Los dos, como Levingston y Onganía, me han leído con desconfianza. Porque practico un periodismo de advertencia y de propuesta. Pero, además, ninguno de ellos atendió a mi necesidad de independencia. No quieren adhesiones críticas, sino definitivas. No puedo darlas. Lo curioso es que Lanusse entiende que yo
trabajo para Perón y Perón cree que yo he servido alguna vez a lo que él llama “la camarilla militar’’. Ese es el pago por servir al país. Es la soledad que da la independencia.
Peicovich: ¿No será que despertás desconfianzas?
Neustadt: En los que no jueguen limpio con el país, sí. Los que deseen de mí la adulación permanente, no la tendrán sino cuando lo merezcan. Me apasionan más las actitudes éticas que las ideologías que están “demodée”. Pero además reclamo que se me entienda, no que se me juzgue; daré un ejemplo práctico. No soy un lector apasionado de "La Prensa”. Diría que no la quiero. Todo el mundo sabe que jamás podré escribir en ese diario. Por el diario y por mí. Pero no puedo menos que felicitarlo porque fue el único diario que no publicó un aviso donde se mencionaban frases atribuidas o dichas por Perón, de signo violento. ¿Por qué no las publicó? ¿Por qué no cobró el millón de pesos que costaba el aviso? Porque el director de "La Prensa” halló que algunas frases incluidas en el texto nunca habían sido pronunciadas. Fueron inventadas para aumentar la exageración. Y se negó a reproducir falacias. No tiene "La Prensa”, que digamos, amor por Perón. Lo sigue llamando tirano prófugo —prófugo ya no es, porque volvió—, pero mientras otros órganos independientes publicaban las solicitadas, “La Prensa” no lo hizo. Ahora no faltará el que diga: "Viste, Neustadt elogió a «La Prensa». Lo único que faltaba. Y lo que yo señalo
ponderativamente es una actitud ética. Pero esta suerte de actos morales, en la Argentina, se ven mal. O contra todo o a favor de todo.
Gambini: Usted dijo recién que nunca aceptaría un cargo de secretario de Prensa. Presumo que es porque usted cumple una función mucho más importante para esos gobiernos, que es hacerles la propaganda sin estar en el cargo; porque usted es muy consecuente con todos los gobiernos; siempre ha sido oficialista.
Neustadt: Es una excelente observación. Es un cargo que se me ha formulado con bastante frecuencia; he estado meditando que en los últimos 18 años no he tenido nunca una función pública, no he sido nunca contratado por un canal de televisión; "contratado”, no es que no haya hecho televisión. La señora Blackie sabe bien que la forma que yo hago televisión es comprando un espacio o produciendo mis programas Por otra parte, no he podido escribir en ningún diario. He tenido que armar mi propia revista; no tengo ni capitales ingleses, ni italianos, ni norteamericanos, nada, atrás; soy solo. Nunca actué en una radio oficial, nunca fui contratado por el Canal 7, pero no digo “en este gobierno”, en “ningún gobierno”, así que es muy curioso este oficialismo que me achacan y que no me da medios de comunicación.
Alemán: ¿No será porque es mucho más productivo ser su propio empresario?
Neustadt: Es muy productivo ser mi propio empresario, porque, vuelvo a repetir, me da mucha independencia; no me pueden decir a quién debo llevar o no a un programa de televisión, no me pueden indicar sí la pregunta tiene que ser valiosa o no valiosa, intencionada o no intencionada; yo voy a defender total y definitivamente mi independencia.
Ferreyros: ¿Lo considera traidor a Tesaire del Movimiento Peronista?
Neustadt: Bueno... de los muertos no me gusta hablar, pero para mi fue un gran golpe, por la deslealtad.
Peicovich: Creo que Bernardo se parece al país que vivimos, creo que hay hombres como Neustadt, como Hugo Guerrero Martinheiz, que reciben así muchas más andanadas de las que merecen. Creo que es un lujo Bernardo Neustadt para el periodismo argentino.
Blackie: Adelante...
Peicovich: Dejáme elogiarlo, porque además lo elogio con toda razón, y creo que además podríamos dejar de rastrear un poco el pasado de Neustadt y seguir adelante usando un adjetivo muy de Neustadt: ¿a qué personajes políticos ves eclipsados a partir del 11 de marzo?
Neustadt: Elipsado, con todo respeto, porque creo que cumplió una gran función, lo veo al doctor Balbín; muchos de los que pudimos trabajar de ciudadanos el 11 de marzo se lo debemos al doctor Balbín; veo eclipsado definitivamente a Álvaro Alsogaray, 3 millones de dólares, 300.000 votos.
Alemán: ¿Y a María Julia?
Neustadt: María Julia es una figura que va a actuar con gran éxito; el apellido es una contra. Tiene virtudes. Pero para la gente nueva en la Argentina Alsogaray es el pasado, no Perón.
Blackie: ¿Y quién más?
Neustadt: Américo Ghioldi, que yo me imagino que no insistirá en demostrar que 6 millones de argentinos son masoquistas y votan en contra de la democracia; creo que está definitivamente terminado. Una persona que respeto mucho y que quiero mucho, pero que también ha demostrado que ni expropiando la pampa húmeda, usando todos los medios de comunicación, pueda llegar al poder, es Jorge Abelardo Ramos.
Blackie: ¿Cree que está eclipsado?
Neustadt: Si.
Blackie: Adelante...
Neustadt: No sé si alcanzó a 150.000 votos. Eclipsado para un país que no tiene cara de socialista como quiere él. Por eso Guevara, que no se equivocó de país, no hizo la revolución acá.
Peicovich: ¿Y a qué generales, Neustadt, ves eclipsados a partir del 11 de marzo?
Neustadt: ¿Con nombre y apellido?
Peicovich: Si, por supuesto.
Neustadt: Bueno, total yo siempre he decidido jugarme, ¿no es cierto? Entiendo que el general Tomás Sánchez de Bustamante no tiene destino político en la vida argentina.
Peicovich: Queda un general importante: el general Lanusse. ¿Eclipsado o no?
Neustadt: Si el general Lanusse hubiera trabajado para la historia, un día, en 1977, podría haber vuelto al poder. Esto lo escribí en 1971, bajo el título: “Lanusse, prohibido yo”. Todavía hoy, aunque más que ceder el poder parece que hubo que arrancárselo, no hay que ser injustos del todo y admitir que si hasta el 25 de mayo no pone más piedritas en el camino puede tener porvenir político. Como lo hubiera tenido el general Aramburu. de haber vivido. De otro modo si traba el proceso, su eclipse será total.
Young: ¿Qué trabas puso Lanusse?
Neustadt: En vez de enfrentarlo a Perón con frases de cantina e injurias recíprocas, “venga, no venga”, etc., debió sentarse junto a él y resolver la angustia nacional. Perdió una gran ocasión de hacer la alianza entre las Fuerzas Armadas y de ser el máximo caudillo popular. Y en la historia, estas ocasiones “rifadas” se pagan caro.
Young: ¿Usted cree que en los últimos tiempos hubo torturas en la Argentina?
Neustadt: Sí.
Young: ¿Por qué no las denunció?
Neustadt: Las denuncié.
Young: No manifiestamente.
Neustadt: En todos los medios que tuve. La revista EXTRA le hizo el primer reportaje sobre el tema al teniente Francisco Licastro cuando nadie se animaba (exhibe el ejemplar de la revista). Nadie se animaba a publicar reportajes a Ongaro, Tosco (presos) o al general Labanca (prófugo). Nosotros, sí. Y no reivindico méritos.
Gambini: ¿Por que fracasó Lanusse en su trato con Perón?
Neustadt: Por los malos intermediarios que usó. Porque lo quiso heredar. Porque confundió a Rojas Silveyra con Kissinger.
Young: ¿El doctor Bruno Quijano?
Neustadt: El doctor Bruno Quijano no es un intermediario a mi juicio muy eficaz; creo que es muy eficiente para otras cosas.
Young: ¿Para qué cosas?
Neustadt: Bueno, para las operaciones comerciales.
Ferreyros: Neustadt, usted habló de los malos intermediarios; sin embargo usted conoce a un intermediario y lo ha elogiado y ha dicho de él que es un testigo molesto y por eso no ha tenido un ascenso; ¿el coronel Dalatea fue un mal o buen intermediario?
Neustadt: El coronel Dalatea fue un excelente agregado militar y va a ser un excelente general. La Argentina va a estar orgullosa de tener hombres como él, aunque no siempre quedaron bien con los protagonistas de la historia.
Corvacho: Usted apoyó a Perón en los contratos de la California y a Frondizi en los suyos.
Neustadt: Yo apoyé lo que le hacia bien al país. A mi juicio. No los contratos. La orientación. ¿No le preocupa a usted que Lonardi, Frondizi y el propio Aramburu fueron suprimidos política y físicamente cada vez que intentaron rescatar a ese paria político que era el peronismo? Eso es más importante que los contratos de petróleo. .
Rosiglione: Bernardo, ¿cuál cree usted que será el destino del almirante Rojas?
Neustadt: Seguir en su casa y tener como castigo...
Alemán (interrumpiendo): Muy negro...
Neustadt: No diga eso, Alemán, que se van a creer que usted es peronista. .. Y tener como castigo, decía, como único castigo, ver los movimientos populares llegando al poder y respetándolo. Apenas, cantándole la marcha en su puerta...
Blackie: Gracias. Peicovich.
Peicovich: ¿A qué tres personajes de los últimos 10 años le pediría derecho a réplica y por qué?
Neustadt: De los últimos 10 años, me gustaría mucho poder tener derecho a réplica a Juan Domingo Perón, que considero, muy por encima de todas las dificultades que tengo y que he tenido o que tendré con él, un hecho mágico de la naturaleza. Por todos los argentinos que lo miden en su proporción. Hay una persona con la cual me gustaría también tener derecho a réplica, y es Juan Carlos Onganía, uno de los hombres que realmente dilapidó una expectativa nacional única. Y a otra persona que me gustaría tener frente a mi, pero así, abierto, total, es al presidente Lanusse; preguntarle por qué teniendo todo, todo, para resolver el problema argentino del mejor modo no lo hizo.
Alemán: ¿Usted no trataría de entrevistarlo a Perón cuando regrese al país, a pesar de las negativas por recibirlo, según dicen, en Puerta de Hierro?
Neustadt: No, no trataría de entrevistarlo al general Perón. Ahora tiene mucha gente que lo entrevista. Lo fui a entrevistar cuando estaba solo, y aquí está la portada de la revista EXTRA del año 68, cuando nadie se animaba a salir con Perón; la gente lo iba a ver y decía “no lo vi”. No lo hice para hacerme promoción personal sino para demostrar que no tenia miedo de verlo a Perón. Creo que ahora hay muchos “charters” que le llevan la gente de la última hora para que él me necesite a mi.
Corvacho: ¿Usted cree que siempre ha tenido una línea de conducta política ideológica a pesar de haber apoyado a distintos partidos o gobiernos?
Neustadt: Si. Yo creo que a mí nunca se me va a acusar de liberal, yo creo que nunca se me va a acusar de ser anti-obrero, creo que mi línea es bastante coherente: la CGT, la CGE, los movimientos populares, me contaron siempre a su lado.
Diskin: Se dice que usted gana amistades en las áreas del Gobierno invitando a tentadoras reuniones gastronómicas en su residencia a quienes manejan los resortes del poder.
Neustadt: ¿En mi residencia?
Diskin: En su residencia.
Neustadt: Mi casa, que está realmente bien puesta, porque tengo una mujer excepcional, es un departamento, en un 13er. piso, de 240 m., donde recibo a mis amigos. No hago relaciones públicas. Las relaciones públicas las hago en los hoteles donde se come.
Peicovich: Habría que elegir un emblema para Neustadt; así como el bisonte es Aleen Dios, ¿entre el zorro, el ternero y el pavo real cuál identificaría mejor a Bernardo Neustadt?
Neustadt: Ninguno de los tres, porque ninguno de los tres está solo; yo estoy solo.
Peicovich: Entonces nombrá a un animal que esté solo, muy solo.
Neustadt: ¿Un animal que esté solo?... ¡un caballo indomable!
Alemán: Señor Neustadt, usted ha conocido a varios presidentes en nuestro país, ¿en qué nivel intelectual lo colocaría a Cámpora en relación con esos otros presidentes que usted conoció?
Neustadt: En el mismo nivel intelectual del general Onganía, en el mismo nivel intelectual del doctor José M. Guido, en el mismo nivel intelectual del presidente Lanusse, en el mismo nivel intelectual del presidente Levingston o Illía. En la Argentina de los últimos tiempos, presidentes con un nivel intelectual superior al normal. Yo, con 48 años, he conocido a Agustín P. Justo, a Juan Domingo Perón y a Arturo Frondizi.
Gambini: Como nos está dando Neustadt una cátedra de vanidad periodística o de periodismo vanidoso, quiero que me diga sobre las últimas informaciones que llegan de Italia en el sentido de que el gobierno italiano a través del ENI o del IRI, concretamente, el caso de Propulsora Siderúrgica, que seria la empresa que ya estaba a punto de instalarse pero que el gobierno de Lanusse no le aprobó el plan de expansión y ahora el gobierno de Perón o el gobierno justicialista lo pondría en marcha, hasta qué punto esas negociaciones van a interferir el desarrollo de Somisa en la Argentina y si eso va a ser beneficioso o no para el país y por qué.
Neustadt: En ese esquema yo creo que no fue Lanusse el que interfirió. Fue Fabricaciones Militares, apoyada en la decisión del general Juan Carlos Uriburu y de su equipo de expertos, que entendió que el contrato de Propulsora no reunía las condiciones ideales de inversión para la Argentina.
Alemán: Yo le voy a hacer una pregunta que quiero me la interprete: ¿el lema “Cámpora al Gobierno, Perón al Poder” es simplemente un lema o traduce una realidad para usted?
Neustadt: Mire: yo, el otro día, cuando vi por televisión la llegada de Cámpora a Roma y vi el abrazo con que se confundió con Perón, me imaginé lo que debía sentir Cámpora, que debe saber, porque tiene un sentido realmente de su limitación y de su propia relación, todo lo que le debe a Perón. Es decir, en ese sentido nos ponemos a hacer un examen retrospectivo, 2 ó 3 años atrás, y decimos: ¡Cámpora presidente de los argentinos! ¡No puede ser! Pero sí puede ser, porque la magia de Perón hizo esto. Entonces, Cámpora, que es realmente leal a Perón, gana las elecciones, y a mi me parece estupendo que se admire la lealtad. Hoy comprendo que el hombre a quien votó la gente no fue Cámpora, fue Perón, y entonces creo que sí, que Perón va a dejar a Cámpora gobernar, pero que evidentemente va a estar detrás del poder, inclusive orientando. A los 77 años ya no se pueden cometer errores; él está muy amortizado.
Alemán: Es decir, que es Perón quien hace todas estas relaciones comerciales argentinas.
Neustadt: Mire, yo creo que Perón siempre ha pensado que ahora tiene que ser una especie de San Martín económico.
Blackie: A propósito, Bernardo. Usted habló de los capitales europeos, ¿son mejores que los capitales norteamericanos?
Neustadt: En el sentido que yo voy a plantear, los capitales son los capitales. No creo que sean mejores o peores.
Rosiglione: ¿Van a mejores comisiones?
Neustadt: No sé las comisiones; yo, lamentablemente, no estoy en los negocios. hago periodismo, vivo de lo que escribo. Los capitales, cuando hay un gobierno sólido, popular, vienen a donde el gobierno quiere. Un gobierno débil, aunque le entreguen un dólar, está perdido.
Peicovich: Vos lo has preguntado a mucha gente para tu revista, y ahora te lo pregunto a vos: ¿por quién votaste el 11 de marzo?
Neustadt: El 11 de marzo, después de un gran examen de conciencia, tengo que ser honesto, me decidí por el FREJULI.
Peicovich: Neustadt, danos cinco nombres de cinco políticos jóvenes argentinos que representen ese logotipo tuyo del país-país.
Neustadt: Claro, yo, el 11 de marzo, hubiera querido encontrar en la urna a los reales caudillos naturales: Perón, Balbín, Lanusse, Alsogaray, el almirante Rojas y Frondizi. O haberme encontrado con los sustitutos naturales: Oscar Camilión, Raúl Alfonsín, Antonio Cafiero, Raúl Matera, Horacio Sueldo, Martínez Raymonda.
Alemán: Señor Neustadt, a usted, que ha sido un crítico apasionado de la situación argentina, especialmente la situación política, ¿podría preguntarle si es optimista o pesimista respecto del futuro inmediato?
Neustadt: Yo soy absolutamente optimista y voy a serlo más dentro de aproximadamente 20 días. Porque sé quién ganó las elecciones, pero ahora quiero saber quién va a gobernar.
Gambini: ¿Por qué cree que no vuelve Perón el 25 de mayo?
Neustadt: Yo creo que Perón ha demostrado una gran prudencia y sabe bien que estar en el balcón, en su viejo balcón, puede traerle algunos problemas a Cámpora. Entonces va a preferir que Cámpora llegue a la Casa de Gobierno, con el pueblo en Plaza de Mayo. Yo creo que se van a manejar con prudencia, en algunos casos, y con mucha audacia, en otros. Porque el doctor Frondizi, que se quiso manejar con prudencia, solamente terminó en Martín García.
Rosiglione: ¿Qué consejo le daría usted al general Alcides López Aufranc luego del 25 de mayo?
Neustadt: El general López Aufranc no necesita mi consejo...
Rosiglione: Sin embargo usted lo ve...
Neustadt: Si, por supuesto, lo veo. aunque poco. Tengo por él un alta estima y creo que es uno de los militares profesionales más importantes que han aparecido en la vida de la Argentina. Tiene un claro concepto de la ley, tiene una exacta visión de cuál es la misión futura; no soy yo quién para aconsejarlo.
Rosiglione: ¿Y si Cámpora lo envía a su casa?
Neustadt: ¿A quién?
Rosiglione: A López Aufranc.
Neustadt: Y... si Cámpora lo envía a su casa, López Aufranc se va a su casa. No es un conspirador, es un militar profesional, que no va a intervenir en la renovación de la cara política Argentina. Porque acá, no nos equivoquemos, el 11 de marzo, en la urna, no hubo una elección, hubo una revolución.
Ferreyros: Hoy muchas cosas en las que usted aparece contradictorio...
Neustadt: La vida es una contradicción.
Ferreyros: Si, exactamente, pero trate de explicarlo. Usted entiende mucho de religión a pesar de que mucha gente cree que usted es judío.
Neustadt: Yo soy un gran desconocido, un inmenso desconocido. Es decir, nunca nadie me ha preguntado a mi mis orígenes. Cómo empecé a escribir a los 14 años el El Mundo”; o dónde trabajé, cómo fue, cómo me hice, por qué tengo que tener una revista, por qué no puedo escribir en ningún lado. Me considero un hombre que estudia los problemas, que quiere al país y que ha triunfado. Jacobo Timerman y yo somos los dos únicos periodistas que en la Argentina podemos movernos independientemente. Creo que muchos más podrían hacerlo, que tienen más idoneidad que nosotros y no se han soltado todavía. Yo propongo que se liberen. A nadie le ha preocupado nunca que yo fui medalla de oro del Colegio Hermanos Maristas de San Vicente de Paul. Nadie comenta nunca que fui el mejor alumno que hubo en el Sagrado Corazón, de La Plata, pero si, de pronto, me endilgan la fama de judío. Si fuera judío lo diría con mucho honor, pero no lo soy.
Ferreyros: Bernardo habló de dos periodistas que llegaron: él y Jacobo Timerman. Yo quisiera saber qué advertencia le formularía a Jacobo Timerman y, en segundo lugar, si le gustaría verlo sentado en ese banquillo en “Derecho a réplica”.
Neustadt: Yo, al señor Timerman, con quien, lamentablemente, he podido tener sólo una leve amistad, porque él es árido, aristado, complejo, y parece que yo también, no le tengo que hacer ninguna advertencia. Él sabe cuál es su camino y lo ha probado creando fuentes de trabajo y dejándolas.
Ferreyros: ¿Pero no le gustaría verlo sentado ahí?
Neustadt: Mire, me gustaría ver sentado aquí a casi todos, pero temo una cosa: el único que no estuvo sentado aquí fue Cámpora y ganó la elección.
Diskin: Usted tenia relaciones muy estrechas en Puerta de Hierro, es decir, con Perón a través de Jorge Daniel Paladino. Llega Cámpora y esas relaciones se cortan. ¿Usted podría explicarnos cuál es la razón de ese hecho?
Blackie: ¿Qué relaciones se cortan?
Diskin: Las relaciones con Puerta de Hierro cuando llega Cámpora, las relaciones de Neustadt con Perón.
Neustadt: ¿Usted cree que yo lo conozco a Perón?
Diskin: No sé.
Neustadt: Yo lo conocí a Perón en el año 68.
Diskin: Pero tenía estrecha relación con Perón a través de Paladino, que se cortó cuando vino Cámpora.
Neustadt: De ninguna manera. Lamentablemente, porque tengo un gran respeto por Paladino, pero yo conocí a Perón en el año 68 por mediación del señor Jorge Antonio.
EXTRA
05/1973

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