Mágicas Ruinas
crónicas del siglo pasado
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| Repostería de Hollywood Siente ilusión por todo LA diminuta actriz Pier Angeli ha cruzado el Atlántico veinte veces, siempre por avión, desde que llegó a Hollywood procedente de su nativa Italia, hace tres años. La estrellita recibió tan sólo tres días de aviso para preparar su reciente viaje a Europa. A! regresar de Italia e Inglaterra, donde trabajó a! lado de Lana Turner y Carlos Thompson en "La llama y la carne", Pier se presentó en la Metro con el tiempo Indispensable para devolver una maleta que había pedido prestada, y et seguida se dirigió hacia una oficina de bienes raíces. —Quería comprar mi casa —confiesa con sonrisa cautivadora—. Mi primera casa. Y así lo hizo. La fachada es blanca, tiene persianas amarillas, un patio y muebles modernos en una combinación de colores crema, verde claro y amarilla. La cocina está pintada de rojo. —Es maravilloso ser dueña de casa... aunque sólo sea para tener un hogar de donde salir —añade. Tan pronto como el camión de la mudanza había hecho entrega de los muebles. Pier salió apresuradamente por la puerta principal con rumbo al aeropuerto. .. v Europa. Esta vez se trasladó a París para interpretar un papel estelar, junto a Fernandel en la comedia "Mademoiselle Nitouche" que será hablada íntegramente en francés. Europa fué todo diversión para esta muchacha que goza plenamente de la vida. Recuerda sus citas con uno de los jóvenes casaderos de Hollywood; los agradables ratos que pasó con Dean Martin y Jerry Lewis, quienes la visitaron en Londres durante el rodaje de "La llama y la carne"; cuando la acompañó Ava Gardner tras bastidores en el Teatro Palladium para conocer a Frankie Lane, y las carreras de caballos que presenció en el hipódromo. Pier Angeli posee una efervescente personalidad que resalta sus encantos, así como sus expresiones. —Me siento voraz por la vida —confiesa!—. Quizá porque mi niñez transcurrió en Italia durante la guerra. Hoy siento ilusión por todo. Por lo romántico, por mi carrera artística, por mi casa y por adquirir experiencia. Me siento, asimismo, agradecida por poder compartir la pantalla con una estrella tan hermosa e inteligente como Lana Turner y agradecidísima de que un astro francés de la categoría de Fernandel me pidiese ir a París para actuar a su lado. Habló conmigo solamente en francés, así que tuve que estudiar este idioma aplicadamente, pero no tanto que no me dejase tiempo libre para conocer París. Lloré de emoción al ver Note Dame y el Sena y el Museo del Louvre. "Naturalmente —se apresura a aclarar—, no lloré cuando fui de compras. En París me tomaré mi primer abrigo de pieles. También adquirí dos vestidos de noche: uno color blanco y plata, lo estrené el día que cumplí tos 21 años.” Este veintiún cumpleaños es lo más destacado, hasta la fecha, de la vida de Pier —Nunca olvidaré este día y la velada tan feliz que pasé. Pero, lo mejor de todo fué la confianza que me brindó mamá al darme mi propia llave. Ahora tengo un bolso especial de noche para guardarla.* Revista PBT 10.09.1954 |
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