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CONSTRUYE UN AFICIONADO A LA ASTRONOMIA UNO DE LOS
OBJETIVOS MAS GRANDES DEL MUNDO
Por MARIO SMITH
LOS hombres de ciencia siguen trabajando incansablemente para poder
penetrar en las tinieblas que cubre el espacio infinito recurriendo a
la máquina formidable del telescopio, cada vez más perfecta, para
tratar de llegar a zonas inaccesibles a la imaginación del hombre.
Años de labor y de experimentación se han dedicado a la solución de
los difíciles problemas que presenta la fabricación de lentes sin la
mínima falla, de modo que haga posible a la vista del hombre su
incursión en los espacios que nos rodean. La conquista de nuevos
horizontes para la astronomía significa nuevos mundos que descubrir
con sus asombrosas revelaciones que han de marcar rumbos insospechados
a la ciencia humana.
La astronomía es la ciencia mística que más emoción provoca. Por eso
día a día aumenta el número de hombres que buscan con el telescopio
abrir el panorama del cielo y recorrerlo a fin de arrancarle muchos de
sus secretos. Cada uno de esos hombres aporta con sus investigaciones
nuevos rumbos a la astronomía, lo que significa nuevos mundos que
conquistar con sus asombrosas revelaciones.
En nuestro país la astronomía alcanza proyecciones insospechadas y sus
gabinetes pueden compararse a los mejores del mundo. Una prueba del
interés que despiertan aquí las maravillas del universo lo pone de
manifiesto la legión dé aficionados por la astronomía. Como ejemplo
tomamos e! trabajo ejecutado por el aficionado Océano Piatquadío,
quien en 1940 construyó un espejo objetivo de 20 cm. de diámetro. El
éxito que le deparó este trabajo lo llevó a seguir fabricando varios
objetivos, espejos planos, etc. Uno de ellos alcanzó un diámetro de 37
cm.. considerado el segundo del mundo construido por un aficionado.
Este asunto de la construcción de objetivos es en la actualidad de
mucha importancia por el uso que para el bien común se puede utilizar.
Los institutos de enseñanza secundaria carecen de telescopios, aparato
indispensable para completar la instrucción en las materias de
cosmografía y geografía astronómica y física. Con el auxilio de estos
aparatos se facilitaría enormemente la tarea del profesor, el que está
obligado ahora a dictar su clase en forma incompleta. En cuanto al
alumnado, se le despertaría de la lógica apatía que experimenta por
esta materia para transformarse en interés por la astronomía, la más
antigua de las ciencias y cuya aplicación en la vida de relación puede
ser insospechada.
COMO CONSTRUIR UN OBJETIVO CASERO
El señor Piatquadío nos relata con sus detalles sencillos el proceso
de la construcción casera de un objetivo. Se necesita disponer de
discos de vidrio: por ejemplo, uno de 20 cm. de diámetro por 25 mm. de
espesor, y otro, de igual diámetro, de 10 mm. de espesor. El disco de
mayor espesor será destinado para objetivo y el otro es lo que se
llama “herramienta”.
—En este caso —nos dice— de nominaremos a estas tortas de vidrio A y
B, respectivamente. El disco B se apoya horizontalmente sobre una
pequeña mesa, en Pilar. Se vierte sobre ella una conveniente cantidad
de polvo de esmeril grueso y agua. Se toma el disco A y se lo coloca
sobre el B con la cara a trabajar hacia abajo. Entonces se comienza el
trabajo paciente de frotación entre ambos discos. El centro de la
torta A es desplazada ida y vuelta sobre el borde de B. Al mismo
tiempo que efectúa este movimiento, el operador gira alrededor de la
pequeña mesa, haciendo, a la vez, girar al disco A. Estos movimientos
dan como resultado que se engendre un hueco en el centro de A y el
desgaste de los bordes de B. Estos movimientos se alternan con otro
que consiste en frotar el centro de A sobre el centro de B, de lo cual
se obtiene una superficie esférica cóncava en A y convexa en B.
Hallado el radio deseado, se cambia el polvo esmeril por otro más fino
y nuevamente se efectúan los movimientos indicados anteriormente
procediéndose gradualmente e n esta forma hasta trabajar con el
esmeril más fino. Finalizado el esmerilado, se procede al pulido de A.
Para ello se vierte sobre E resina, cera o pez derretida, y en seguida
aún caliente, se le adhiere A. previamente mojada en una solución
jabonosa. Se obtiene así modelando A con B, una superficie esférica
convexa sobre B hecha con pasta. Se deja enfriar siempre adherida a A.
Luego se aplica sobre B "rojo" óptico disuelto en agua, se coloca
nuevamente A sobre B, y una vez más se efectúan los movimientos de
frotación del centro de A sobre el centro de B, cambiando la solución
con “rojo” varias veces, hasta que A quede perfectamente pulido.
Después se modela la superficie esférica de manera de llevarla a una
paraboloide de revolución, curva necesaria para la buena visión.
Finalmente, se platea A, y he aquí cómo se obtiene el objetivo, pieza
principal del telescopio.
COMO SE TEMPLA EL VIDRIO
El señor Piatquadío nos expresa que como el espesor máximo de vidrio
que puede lograrse en el comercio es de 3 cm., el diámetro mayor que
puede obtenerse es de 30 cm.; pero cuando se desea lograr diámetros
mayores es necesario pegar 2 o más discos de vidrio. Para que éstos
puedan consolidarse se los debe someter a una temperatura que
sobrepase los 600ºC. Para poder realizar este trabajo el señor
Piatquadío ha construido un horno de caja metálica rodeada de un
aislante térmico dentro del cual se alojan los discos Las resistencias
eléctricas que proporciona el calor indispensable se regulan desde el
exterior del horno por medio de otras resistencias. Cuando se ha
obtenido la temperatura máxima requerida, se hace descender a unos
400ºC. y luego se controla su descenso a razón de 10ºC por hora. De
esta forma se templa el vidrio, con lo que se obtiene una buena pieza
de óptica.
Es indudable que para llegar a realizar un trabajo casi perfecto el
señor Piatquadío hizo pacientes experimentos, y pese a los serios
inconvenientes que se le presentaron, su dedicación y entusiasmo no
decayeron. A su perseverancia se debe, pues, que haya logrado la
construcción de objetivos de una perfección magnifica. Sólo su
extraordinaria afición a la astronomía le permitió vencer todo
obstáculo y obtener esta tan valiosa conquista, en el afán que siente
el hombre por conocer las maravillas del universo.
Pie de fotos
-CON AYUDA DE SU COLABORADOR, José Anastosi, el señor Piatqnadío coloca
los dos discos de vidrio para adherirlos entre si.
-HE AQUI ALGUNOS OBJETIVOS, espejos construidos por el aficionado O.
Piatquadío mediante un procedimiento totalmente “casero".
-EL SEÑOR PIATQUADÍO en plena tarea de construir un objetivo. En este
caso procede al delicado pulido de la piedra de vidrio.
Revista Mundo Argentino
11.08.1954
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