Mágicas Ruinas
crónicas del siglo pasado

gabriel dreyfus

El caso Dreyfus
Habla el autor de un aviso que agitó el avispero.
Gabriel Dreyfus —39 años, dos hijos y sólo cuatro meses de militancia activa en la Democracia Progresista— es el autor del aviso que, sin preámbulos y en letra tamaño catástrofe anunció en varios matutinos el miércoles de la semana pasada: 'Alfonsín no es radical'. Y logró que se volviera a hablar del Partido Demócrata Progresista como hace 30 años que no se hablaba. Pero Dreyfus, acostumbrado a golpear fuerte, se guardó otro as en la manga: su propia inclusión como candidato a diputado nacional por la Capital Federal en el quinto lugar de la lista que encabeza el doctor Rafael Martínez Raymonda.
—Pablo Giussani, autor de 'Montoneros, la soberbia armada' y comentarista político del diario La Razón, le pegó fuerte diciendo que con su aviso pretendió ganar votos absorbiendo "la savia nutricia del alfonsinismo", como en el ’73 hiciera Jorge Abelardo Ramos con la fórmula Perón-Perón. ¿Qué opina?
—Yo le diría a ese señor que lo único que me molesta es que me haya comparado con Abelardo Ramos (risas). Por lo demás, nosotros sabíamos que éste era un aviso polémico. Lo primero que me dijo Martínez Raymonda cuando le presenté el afiche fue: ¿No cree que corremos el riesgo de que lo arranquen? Yo le contesté: '"Mire, si no los arrancan me voy a preocupar mucho''. De todos modos voy a resistir la tentación de sacar otros avisos como éste porque se corre el riesgo de que digan que nos prendemos al carro de otros para imponer nuestras ideas. Este aviso superó nuestras expectativas en lo que respecta al interés despertado en la gente. En los próximos mensajes explicaremos quiénes somos y qué queremos.
—Se dice que usted tiene problemas con su agencia y que por eso se está dedicando a la política como una forma de promoción. ¿Es cierto?
—Yo creo que es válido que la gente piense que a mi agencia no le va bien porque es cierto que no le va bien. Como no le va bien a ninguna agencia de publicidad argentina y como no le va bien a la economía argentina. Creo que los dos próximos años van a ser trágicos para la publicidad. En estos momentos estudio una suerte de fusión con otra agencia para aunar esfuerzos y minimizar estructuras. Pero no estoy haciendo la campaña de la Democracia Progresista para ganar plata o clientes. Por supuesto que puedo ganar algún cliente, pero también puedo perder alguno de los que tengo, molesto, por ejemplo, por la posición abiertamente divorcista de nuestra plataforma. Quiero creer que mis clientes están conmigo no por mis ideas políticas sino por mis ideas vendedoras.
—¡Y qué tal anda de fichas, Dreyfus?
—(Sonríe) Tengo algunas para repartir, ¿no quiere una? Aunque le cuento que a partir del afiche llamó mucha gente y tuvimos un montón de afiliaciones.
—Usted trabajó en la campaña presidencial de Alfonsín. ¿Qué pasó después?
—Yo me sentí muy bien trabajando con los radicales: trabajé en la campaña y no cobré ni un solo peso ni obtuve ningún beneficio del Estado por ese motivo. Pero he descubierto que la plataforma de la Democracia Progresista es mejor v más completa que la radical. Creo que éste es el momento de luchar por lo que uno siente y de aprovechar una situación que se debería dar en el país: la necesidad de una diversificación del electorado.
—Muchos dicen que usted es un genio como creativo pero que sus avisos no venden. ¿Qué dice a eso?
—De mí se dicen muchas cosas, y algunas tal vez tengan razón. Pero no creo que me puedan criticar por no tener talento.
Carmen María Ramos
Foto: Marcelo Figueras

-recorte en la crónica-
Qué se dice
El aviso que marcó la vuelta al ruedo de Gabriel Dreyfus en este tipo de avatares electoralistas dio pie a numerosos comentarios y especulaciones.
•-¿Cuál Dreyfus?¿El de Yo acuso? -le dijo César Jaroslavsky a SOMOS-, ¡Ah!, el de esa publicidad que tanto nos ayuda a nosotros. ¿O será que ese publicista se cree que Alfonsín es como el Rey Midas, que todo lo que toca lo conviene en oro?"
•Es que de acuerdo al comentario dominical de Joaquín Morales Solá en Clarín, "los radicales están realmente molestos con los que aspiran a un Parlamento de lujo y los ha irritado del todo la publicidad de la Democracia Progresista, que compromete su ayuda al presidente pero desde una posición crítica”.
•Otra fue sin embargo la visión de Juan Carlos Pugliese. En diálogo radial con Bernardo Neustadt calificó a la idea publicitaria como de "muy inteligente".
•"En política se pueden hacer avisos que llamen la atención -nosotros tuvimos la experiencia con ¡a Nueva Fuerza-,pero de allí a lograr el convencimiento y la convocatoria popular hay un gran paso. Yo creo que este aviso es bueno pero no es creíble", le dijo a SOMOS la concejal ucedeista Adelina de Viola.

Revista Somos
06-09-1985

 

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