Mágicas Ruinas
crónicas del siglo pasado
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| UN JUEGO MUY DIFUNDIDO Y TRES FORMAS AMENAS DE
PRACTICARLO POR ALBERTO A. OSTROW UN conocido psiquiatra estadounidense afirma que los juegos de naipes de entretenimiento a los que llamamos “solitarios” y que tienen miles de adeptos en todos los rincones del globo constituyen verdaderos tests de autodisciplina y son. además, admirables válvulas de escape para nuestra tensión de todos los días. Estos amables juegos ocupan tanto nuestras manos como nuestra mente y han hecho muchísimo más bien a las personas que padecen de insomnio que todas las píldoras v todos los recursos conocidos para conciliar el sueño. La mayor parte de la gente conoce dos o tres juegos distintos de solitarios. Pero el verdadero aficionado busca la variedad. Su repertorio, tarde o temprano, incluirá algunos de los juegos que vamos a explicar, en la seguridad de que han de ser del agrado de nuestros lectores. Casamiento real: Saque de un mazo de cartas francesas el rey y la dama de "pique”. Coloque la dama cara arriba sobre la mesa a la izquierda (como está en el grabado). Coloque el rey en el fondo del mazo. Empiece luego a colocar las cartas del mazo, una por vez, cara arriba y en hilera hacia la derecha de la reina de pique. Cuando se encuentre con dos cartas del mismo palo o del mismo número en la hilera, retire las cartas que se encuentren entre ellas y póngalas en una pila de descarte. Llene los espacios que dejan éstas corriendo las cartas hacia la reina. Continúe dando vuelta las cartas del mazo y colocándolas en la fila hacia la derecha, y juegue de esta manera hasta que ya no sea posible el descarte o hasta que usted tenga sobre la mesa el rey y la reina de pique. En este momento usted habrá triunfado. Observe el grabado. Usted puede descartarse del 9 de trébol porque se encuentra entre dos cartas del mismo número (dos siete). Después puede retirar también los dos siete porque se encontrarán entre dos cartas del mismo palo (la reina y el jack de pique). El reloj: Tome doce cartas de un mazo, desde el 2 hasta el rey. El 2 puede ser de cualquier palo, pero las demás cartas deben alternarse de manera que usted tenga tres cartas de cada palo. Estas cartas se colocan en círculo como ilustra el grabado y constituyen las cartas "base”. El resto del mazo se distribuye en ocho pilas de cartas, cara arriba, cada pila formada por cinco cartas. Usted puede trasladar la carta superior de cualquiera de las ocho pilas a otra pila, guardando un orden descendente y sin preocuparse del palo. O puede también retirar cualquier carta superior dé las ocho pilas y ponerla sobre cualquiera de las cartas “base”, siempre que siga un orden ascendente y cuide que las cartas sean del mismo palo Cuando haya jugado la carta superior de una pila, la que le sigue pasa a ocupar su lugar a los efectos del juego. El propósito es colocar todas las cartas de las pilas encima de las cartas “base”. Si lo consigue, las cartas de la base formarán exactamente la esfera de un reloj, contando al jack como la hora 11 ya la dama como las 12. Observe la ilustración. El 8 de corazones de la pila puede colocarse sobre el 7 de corazones de la “base”. El 3 de pique sobre el 4 de diamantes o sobre el 4 de trébol de las pilas. El 2 de corazones puede ponerse sobre el 3 de pique de las pilas El jardín: Forme seis grupos de seis cartas cada uno, como se ve en el grabado. Las cartas de cada uno de estos “canteros de flores” estarán sobrepuestas hacia la derecha. Tome el resto de las cartas — 16— en la mano o colóquelas cara arriba sobre la mesa. De acuerdo con las reglas de este juego, solamente la última carta sobrepuesta de la derecha de cada cantero puede ser jugada, es decir, que puede ser trasladada o puede colocarse sobre ella otra carta. Usted puede colocar tales cartas sobrepuestas encima de otra de las cartas de los grupos siguiendo un orden descendente, sin importarle para nada el palo Puede también poner cualquier carta de la mano sobre cualquiera de las cartas finales de cada cantero, también en orden descendente. Todos los ases que aparezcan en los canteros o en la pila que tiene usted en la mano son colocados aparte para iniciar una pila "“base”. Usted puede pone: una carta disponible de los car. teros sobre las pilas "base” que vaya formando, siguiendo siempre un orden ascendente y cuidando que las cartas sean del mismo palo. El fin es tratar de reunir todas las cartas en las cuatro pilas “base”. Observe el grabado. El as de pique es retirado para iniciar una pila “base”. AI hacerlo queda libre el 9 de corazones y puede usted colocar sobre él el 8 de pique. El 3 de pique puede ponerse sobre el 4 de corazones. Al hacerlo quedará a su disposición el as de trébol, que podrá ser retirado para iniciar otra de las pilas “base”, y así sucesivamente. Las cartas de la mano entran también en el juego. Revista Mundo Argentino 3/5/1950 |
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